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Existen nuevas pruebas para detectar el ADN de tipos de VPH de alto
riesgo en frotis vaginales o cervicales. Se obtiene una muestra
celular del cérvix o de la vagina usando un pequeño cepillo o
hisopo; luego, la muestra es enviada al laboratorio para su
procesamiento. Una ventaja de la prueba de ADN de VPH es que -bajo
condiciones ideales - no es tan subjetiva como la detección visual y
citológica. Puede identificar tanto a las mujeres que ya tienen
patología cervical como a aquellas que presentan un mayor riesgo de
desarrollarla. Una revisión de 14 estudios concluyó que la prueba de
ADN de VPH es particularmente útil para detectar lesiones
precancerosas de alto riesgo en mujeres mayores de 30 años, debido a
que las infecciones por VPH en mujeres menores de 30 años suelen ser
transitorias. |
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La
prueba de Captura Híbrida II (hc2)
La prueba de detección de ADN de VPH Captura Híbrida II, desarrollada por
Digene Corporation, es actualmente la única prueba de VPH aprobada
por la Administración de Drogas y Alimentos de los EE.UU. para uso
clínico. La prueba hc2 puede detectar 13 tipos de VPH y es más
sensible que los métodos de inspección visual y la citología, pero
es costosa y presenta algunos de los mismos desafíos que enfrenta la
detección citológica en comunidades de escasos recursos. Por
ejemplo, la prueba requiere de infraestructura de laboratorio,
equipamiento especial y personal capacitado; los resultados están
disponibles luego de 6 a 8 horas; y requiere de visitas de
seguimiento para informar los resultados y administrar tratamiento.
La
prueba FastHPV
La prueba
FastHPV está siendo desarrollada específicamente para ser
usada en comunidades de escasos recursos. Esta prueba será capaz de
detectar ADN de 14 tipos de VPH de alto riesgo, y los resultados
estarán disponibles luego de dos a dos horas y media. Se espera que
el desarrollo de FastHPV se complete durante el año 2007, y
que esté disponible en el mercado durante el 2008. Si se demuestra
que es simple, rápida, precisa y económicamente asequible, podría
ser una herramienta adecuada para usarse en las comunidades de
escasos recursos. Un aspecto relacionado con la prueba FastHPV
y la prueba hc2 es que ambas generalmente se producen en lote, lo
que podría influir en cómo las utilizarán los programas. Se están
desarrollando otras pruebas para detectar VPH y es probable que
pronto sean aprobadas para uso clínico.
Diagnóstico
En los países industrializados, las mujeres con un resultado
positivo en el Papanicolau o en la prueba de ADN de VPH, se someten
luego a una prueba de diagnóstico, por ejemplo a través de
colposcopía. La colposcopía consiste en el exámen de la vagina y del
cuello uterino usando un lente de aumento con una potente fuente
luminosa que permite identificar las áreas anormales del cérvix y
guiar la toma de muestra de tejido cervical (biopsia). La
colposcopía debe ser realizada por proveedores de salud capacitados;
además, los colposcopios suelen ser instrumentos costosos y
complejos de usar. Por otro lado, las biopsias deben ser
transportadas a un laboratorio de histopatología que cuente con un
patólogo, lo que a menudo no resulta práctico ni factible en paises
de escasos recursos. Si una mujer presenta un Pap alterado pero no
se observan áreas anormales en la colposcopía, o si el examen
colposcópico no se realiza correctamente (por ejemplo, no se ve la
zona de transformación completa), se pueden obtener células del
canal cervical y enviarlas al laboratorio. Este procedimiento se
denomina curetaje endocervical. |

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Programas de detección y tratamiento
En los países en desarrollo se está usando una nueva
estrategia denominada detección y tratamiento. A las mujeres con
diagnóstico positivo en pruebas visuales o de ADN de VPH no se les
practica otras pruebas de diagnóstico; en lugar de ello, son
tratadas inmediatamente. El método de detección y tratamiento
resulta especialmente atractivo en países de escasos recursos, donde
el transporte, tiempo y otros problemas de acceso dificultan las
visitas de seguimiento. El principal beneficio de este método es que
es menos probable que ocurra una pérdida de seguimiento antes de que
las mujeres reciban tratamiento. Los programas de detección y
tratamiento han sido evaluados en Tailandia, Sudáfrica y Ghana con
buenos resultados. Los datos revelan que la estrategia de usar IVA
seguida de crioterapia, en una o dos visitas clínicas, sin un paso
intermedio de diagnóstico colposcópico, es una de las alternativas
más costo efectivas si se les compara con las estrategias
convencionales que requieren de varias visitas.
Tratamiento
Lesiones precancerosas
Las mujeres que son tratadas por lesiones preinvasoras tienen una
tasa de supervivencia de aproximadamente el 100%. Actualmente, el
tratamiento usual para las mujeres con lesiones cervicales comprende
la escisión controlada por la colposcopía usando el procedimiento de
escisión electroquirúrgica con asa (LEEP) o la ablación
(destrucción) del epitelio anormal mediante crioterapia; ambos
procedimientos son ambulatorios. Cuando se trata de lesiones
pequeñas (es decir <= 19mm), la eficacia de la crioterapia es de
aproximadamente el 100%. Tanto la crioterapia como el LEEP son menos
agresivos que el tratamiento estándar previo, la biopsia de cono
frío. Si bien ya no constituye un procedimiento estándar, aún se
utiliza para lesiones precancerosas que no pueden tratarse de otra
manera o para la evaluación rigurosa del cuello uterino y del canal
cervical cuando existen sospechas de carcinoma escamoso o
adenocarcinoma.
Tratamiento de cáncer cervical
Si se detecta precozmente, el cáncer cervical invasor también
puede ser tratado de manera exitosa. Se estima en un 92% la
sobrevida a cinco años para mujeres con cáncer en la etapa más
precoz (etapa 1A, en la cual el cáncer se ha expandido mínimamente
hacia el interior del cuello uterino). La histerectomía y la
radioterapia son los principales tratamientos recomendados para el
cáncer cervical, pero no deben usarse para tratar lesiones
precancerosas. En el caso de una enfermedad más avanzada, se suele
usar radioterapia para paliar los síntomas, pero en los países en
desarrollo ésta no se encuentra ampliamente disponible o accesible.
La radioterapia busca destruir las células cancerosas y, en la
medida de lo posible, preservar las células normales.
Entre los efectos adversos se incluyen el sangrado vaginal y
flujo vaginal anormal, diarrea y náuseas. Su eficacia
depende de la extensión del cáncer, es decir, si ha avanzado más
allá del cuello del útero. Al tratamieto con histerectomía y
radioterapia se puede agregar la quimioterapia.
Algunos cuidados complementarios no médicos pueden incluir
algunas prácticas tradicionales o culturales, siempre y cuando no
produzcan daño (por ejemplo, masaje, oración, consejería, apoyo
emocional). En los países en desarrollo, no existe un manejo
adecuado del dolor en mujeres con cáncer cervical avanzado. Existen,
sin embargo, opciones eficaces y económicas para controlar el dolor.
La implementación de este cuidado paliativo debiera ser una
prioridad para los proveedores que entregan atención tanto en la
clínica como en el hogar.
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